
Este año, nuestra familia tuvo la oportunidad de participar por primera vez en la Semana Intensiva de Lignano. Fue el Dr. Baumgartner quien nos la recomendó, y fue realmente una oportunidad inesperada.
Al principio, no sabíamos qué esperar. Pero esta semana ha superado con creces nuestras expectativas. No sólo hemos encontrado nuevas fuerzas, sino que también hemos aprendido mucho sobre nosotros mismos, como familia y como pareja. Nos enriqueció especialmente el intercambio con otras familias que experimentan retos similares, en un espíritu de apertura, sinceridad y apoyo mutuo.
Asistieron un total de diez familias de Austria, entre ellas dos familias con hijos afectados por el síndrome de duplicación del gen MECP2: nosotros y la familia Covini, que también son fundadores de nuestra asociación. Fue maravilloso vivir juntos este entorno único y crear lazos más profundos a nivel personal.

El programa semanal era claro y estructurado, sin dejar de ser agradablemente distendido: todas las mañanas se ofrecían a los padres charlas enriquecedoras sobre temas que nos conciernen a todos, pero que, en el día a día, suelen quedar relegados a un segundo plano. Estas charlas invitaban a la reflexión, abrían el camino a debates en grupo y fomentaban valiosos intercambios entre los cónyuges.
Mientras tanto, los niños afectados y sus hermanos sanos eran atendidos con esmero. Para ellos, lo más destacado era la discoteca infantil que se celebraba todas las noches, pura diversión para todos.

Poder dejar vagar la mente durante toda una semana no es algo que las familias con necesidades especiales puedan dar por sentado. Por eso estamos tan agradecidos de haber podido vivir este tiempo intenso y reparador en Italia.
Ya estamos deseando que llegue el año que viene, y recomendamos de todo corazón esta experiencia a todas las familias con niños discapacitados.
Familia Curic
Ana, Boris, Theo y Jan


